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Las compras realizadas a través del eCommerce informal alcanzaron los 257.3 millones de dólares (MDD) en Chile al cierre del primer trimestre de este año, lo que representa un crecimiento de 11 % en comparación con el mismo período en 2023. Ante ello, diversos expertos del sector han advertido sobre la necesidad de controlar esta actividad, que implica tanto una competencia desleal para otros actores como una tremenda pérdida fiscal.

Así es el eCommerce informal en Chile

Un estudio elaborado por la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo de Chile (CNC) revela que, del total de transacciones llevadas a cabo a través del comercio electrónico entre los meses de enero y marzo, un 9.1 % fueron informales.

Es importante destacar que la mayoría de ellas se concretaron en plataformas internacionales como Aliexpress (en el 31 % de los casos), Shein (en el 21 % de ellos) y Amazon (en el 12 %).

Entre tanto, la categoría con mayor demanda en dicho contexto fue la de vestuario, con el 29 % de las preferencias. Al ser evaluada año tras año, creció en 21 puntos porcentuales.

Un llamado para acabar con esta actividad

Como cada año, la CNC llamó a las autoridades a incentivar la formalización de estos negocios para crear una competencia justa en el sector comercial; además de ejercer una mayor fiscalización a la venta indiscriminada; que evade los impuestos, no da boleto e ignora las condiciones legales.

Lo mismo va para los distintos marketplaces que, desde ahora, deben preocuparse por la formalidad de sus vendedores y por fomentar la legalidad en las transacciones digitales, incluyéndolas entre sus requisitos para poder vender en ellos.

La propuesta de la CCS

Durante el año pasado, la Cámara de Comercio de Santiago (CCS) advirtió que la proliferación del comercio ilegal (o informal) podría atribuírsele a las importaciones directas de productos desde mercados internacionales. Puesto que utilizan las ventajas de acceso a proveedores globales que ofrece el eCommerce y algunas debilidades de la institucionalidad aduanera y tributaria vigente.

Por eso, realizó una propuesta con dos ejes. El primero radica en disponer el cambio de sujeto y agente retenedor de IVA a los emisores de medios de pago. De este modo, la carga fiscal sobre el consumo será determinada según el monto efectivamente pagado por el comprador local, y no al declarado por el proveedor extranjero.

¿Qué cambios implicaría esto? En teoría, permitiría reducir tanto el fraude como la evasión en todas aquellas compras que sean llevadas a cabo con un medio de pago de uso internacional, proveniente de emisores bancarios y no bancarios.

El segundo eje, por su parte, serviría como complemento al proponer la eliminación de la norma contenida en el Capítulo 3 del Código Aduanero, la cual establece la liberación del pago de derechos e impuestos para encomiendas y envíos postales valorados en hasta 30 dólares.

“Esta norma, diseñada en una época en que no era posible realizar compras directas desde el exterior, y justificada en encomiendas y envíos postales ocasionales y sin carácter comercial, hoy en día ha sido totalmente desvirtuada, y constituye uno de los principales incentivos y mecanismos a través de los cuales se evaden impuestos en el comercio electrónico y se alimentan cadenas locales de informalidad”, concluyó el organismo al respecto.

Imagen: ChatGPT

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