La industria de medios de pago en Chile ha experimentado un cambio significativo desde que Transbank, la red de adquirencia bancaria, perdió su monopolio. Ahora, la Fintech Shinkansen busca impulsar la próxima gran transformación en la industria, desarrollando una Cámara de Pagos de Bajo Valor (CPBV) en el país, con el objetivo de competir con el Centro de Compensación Automatizado (CCA).
Actualmente, el CCA, propiedad de Banco de Chile, Santander y Bci, es el encargado de procesar todas las transferencias electrónicas de fondos en Chile.
La empresa tecnológica Shinkansen, fundada en 2022 por Leo Soto, Ubaldo Taladriz y Francisco Larraín, ha logrado un hito crucial. Hace solo dos años obtuvieron la autorización de existencia de la Comisión para el Mercado Financiero (CMF), un primer paso para debutar con su infraestructura tecnológica y financiera, convirtiéndose en el camino para que los bancos, cooperativas y fintech puedan enviar su dinero.
Recientemente, la fintech consiguió el visto bueno más significativo, cuando el Banco Central (BC) aprobó su reglamento operativo, lo que finalmente le permite lanzar al mercado su propia cámara de pagos.
Leo Soto, cofundador y CEO de la fintech Shinkansen, afirma estar feliz con esta decisión y asegura, «esta autorización refrenda el modelo que le propusimos al BC para ser infraestructura de mercado financiero, que es realmente único. Yo creo que en la región completa, en Latinoamérica, somos la única startup, la única Fintech que hace infraestructura de mercado financiero».
Con esta nueva autorización del BC esperan comenzar a operar en la segunda mitad del 2026. Por el momento, solo necesitan una última autorización de funcionamiento, que debe ser otorgada por la CMF, que realmente verifica que todo se está haciendo de la misma forma que le propusieron al BC.
Si bien su modelo se ha visto influenciado por el Pix, Soto explica que hay diferencias, pero su mayor deseo es que la tecnología disponible en Shinkansen Chile no tenga nada que envidiarle al Pix en el mediano y largo plazo.
Si bien es verdad que ya existe una cámara de pagos en el país, Soto afirma que su deseo de lanzar su propia tecnología es para innovar, pues están seguros de que pueden ofrecer una propuesta distinta de la que existe actualmente.
«Chile venía hace 20 años siendo líder en pagos digitales electrónicos. Factura electrónica es un caso que todavía se estudia y partió en Chile. Transferencias instantáneas es algo en que Chile también fue pionero.
Pero eso pasó hace un poquito más de 15 años, en 2008. Y el problema es que nos quedamos medio dormidos. Después de eso no ha pasado fundamentalmente nada. El resto del mundo se ha puesto al día. Y no solamente se ha puesto al día, nos han pasado por el lado», afirma el ejecutivo.
El mejor ejemplo de esto último es el Pix en Brasil, donde los usuarios pueden pagar solo teniendo el número de teléfono de una persona, sin necesidad de saber el número de cuenta, el banco o tipo de cuenta.
Si bien desde hace años que en Shinkansen preparan la cámara de pagos, la empresa tiene otro negocio que funciona de forma paralela, automatizando la tesorería y pagos de las empresas.
Soto afirma: «Uno no puede quedarse sentado esperando la aprobación por tres años. Entonces, lo que hicimos fue decir: la misma tecnología que va a ser los cimientos de esta cámara de pagos, ¿para qué más sirve? Sirve para conectar empresas con bancos. ¿Por qué? Porque las empresas también quieren automatizar las instrucciones que les mandan los bancos».
En lugar de que las empresas deban digital manualmente las transferencias, la plataforma de Shinkansen les permite instruir directamente las transferencias desde sus sistemas al banco.
Actualmente, la fintech Shinkansen tiene presencia en Colombia, México, Perú y Chile, mantiene colaboración con más de 12 bancos y ya cuentan con más de 100 clientes, moviendo un estimado de 1.000 millones de dólares cada mes.
Imagen: GPT-5
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