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La competencia del transporte de pasajeros entró en un punto álgido, debido a la agresiva llegada de DiDi en Chile. En el presente artículo, analizaremos el conflicto entre los taxistas y las aplicaciones móviles, desde un punto de vista neutral. Por lo que, te invitamos a tomar un café y debatir sobre este interesante tema.

La agresiva llegada de DiDi en Chile

El pasado lunes comenzó el reclutamiento de 3 mil conductores con un sueldo fijo de $400.000 pesos chilenos semanales. Las comunas elegidas son: Viña del Mar, Valparaíso, Quilpué, Concón y Villa Alemana). La app del gigante asiático cobrará un 10% de ese dinero a sus choferes, en comparación con Uber y Cabify (25%). Recordemos que la firma china contrató al exdirector de Regulación y Asuntos Corporativos de WOM, Felipe Simonsohn. Pero, su currículum es llamativo, debido a su labor en la Subsecretaría de Telecomunicaciones, durante la última gestión de la exmandataria Michelle Bachelet.

Agrupaciones de taxistas se resisten a la transformación digital

Como de costumbre, las agrupaciones de taxistas buscan resistirse a la transformación digital en el transporte de pasajeros. Rechazan la aplicación DiDi, catalogándola de ilegal e informal. No consideraron que la oferta laboral de la compañía china viene con un sueldo base de $400.000 pesos chilenos semanales. En ningún caso, han considerado que la calidad del servicio que ofrecen no es bueno, en comparación con las compañías como Uber, Cabify y (ahora) DiDi.

También, critican la reunión del presidente Sebastián Piñera con la empresa china que busca instalarse en Chile. Desde el actual Gobierno, recomendaron a las agrupaciones de taxistas informarse mejor de la oferta del país oriental. Algo que no fue bien recibido, ya que aún no se han reunido con ellos para que escuchen sus demandas.

El sistema de taxis tiene diversas falencias y las compañías realizaron un cambio disruptivo para mejorar el transporte de pasajeros. Algo que han conseguido, pero con varios sacrificios y actitudes poco éticas, como las de Uber. Aún así, han logrado posicionarse en un mercado que es más exigente, día a día. Aunque los taxistas reclamen, los usuarios preferirán usar las aplicaciones que ofrecen una mejor calidad en el servicio que prestan. Además, consideran sus opiniones y eso es bastante valioso para ambas partes (conductor-pasajero).

Un conflicto que no tiene fin

Los taxistas no van a ceder en su lucha contra la digitalización, en vez de solicitar maneras para modernizar y mejorar sus servicios. Las aplicaciones móviles de transporte de pasajeros son disruptivas y la agresiva llegada de DiDi en Chile es una prueba de ello. La revolución digital no va a detenerse, pero es cierto que las herramientas están evolucionando más que la propia sociedad.

Falta una visión de futuro que pueda complementar ambas posturas. Los taxistas no quieren que se instalen más aplicaciones móviles. Pero, ellos deben darse cuenta de que la calidad del servicio deja mucho que desear, debido a las tarifas adulteradas y más caras de lo que ofrecen estas compañías. Es necesario comprender que el escenario cambió y la única manera de «combatir» es adaptarse a la nueva era digital.

La UX ha sido la última prioridad de los taxistas, porque no existe un feedback posterior. Es decir, una evaluación positiva o negativa que es necesaria para la mejora continua. Mientras esa política básica no exista, aunque los taxistas ganen una guerra, deberán enfrentarse a otra aún más compleja: las exigencias de los usuarios.

Imagen: DiDi Global

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