Copiar enlace

Las empresas o marcas que conocen su actividad de manera pormenorizada tienden a tomar mejores decisiones comerciales y financieras, lo que en consecuencia les da mayor rentabilidad dentro del mercado de Chile y cualquier otro país. Ahora bien, en el contexto del marketing, existe una estrategia capaz de conseguir que lo anterior se cumpla de manera eficiente: la cadena de valor.

Qué es la cadena de valor y cuántos tipos existen en marketing

El término de cadena de valor, tanto en marketing como en ventas, fue acuñado por Michael Porter y hace referencia al conjunto de estrategias diseñadas para optimizar cada paso en la producción de un producto o servicio, haciendo más competitiva la empresa y brindándole mayor valor al cliente por el menor costo posible.

Se divide en dos tipos, dependiendo de la ubicación geográfica:

  • Cadena de valor típica

Le caracteriza que sus actividades, mano de obra, insumos y partes interesadas están ubicadas en un solo lugar geográfico; por ejemplo, una panadería que tiene una sola tienda en Concepción.

  • Cadena de valor global

A diferencia de la anterior, sus operaciones (y todo lo sujeto a ellas) están distribuidas en diferentes ubicaciones. Por ejemplo, una tienda de vehículos chilena que importa automóviles de Alemania y tiene clientes estadounidenses.

Los elementos que componen a este estrategia

De acuerdo con Porter, los elementos que componen a la cadena de valor se categorizan también en dos bloques:

  • Actividades primarias

Son las que se consideran fundamentales en el proceso de agregar valor al producto o servicio que se comercializa. Entre ellas, destacan las siguientes:

  1. Logística inbound o de entrada: agrupa todas las actividades requeridas para recibir, almacenar y distribuir insumos.
  2. Operaciones: congrega a todas acciones necesarias para transformar los insumos en productos y servicios.
  3. Logística outbound o de salida: acumula todas las estrategias fundamentales para recolectar, almacenar y distribuir los artículos hacia el mercado.
  4. Marketing y ventas: se trata de todas las actividades que se realizan para presentar y convencer a los consumidores de adquirir la oferta sobre la que se está trabajando. Entre las más aplicadas, destacan el marketing de influencer, el email marketing, el social media marketing, las campañas SEM, etc.
  5. Servicio al cliente: puede ser proactivo o reactivo, e incluye todas las acciones para que el producto o servicio siga funcionando de manera efectiva, incluso después que se vende.
  • Actividades secundarias

Éstas, por su parte, impulsan la eficiencia de las primarias (mencionadas con anterioridad).

  1. Infraestructura: su propósito es atender las necesidades de la empresa, además de hacer que los diferentes departamentos y profesionales que la integran lleven a cabo su función de forma armónica.
  2. Desarrollo tecnológico: se refiere al hardware y software que permiten transformar los insumos en productos o el conocimiento en servicio.
  3. Gestión de recursos humanos: se trata de todos los procesos que garantiza que la compañía cuente con el equipo necesario para su buen funcionamiento. Incluye prodcesos de reclutamiento, contratación, capacitación, desarrollo, compensación e incluso de despido.
  4. Adquisiciones: bien sea de insumos, herramientas o tecnologías para que la organización opere sin reportar inconvenientes en ningún momento.

Imagen: Freepik

Escribir comentario

¡Mantente al día!