Uno de los mayores problemas para los negocios, será la desconfianza de los consumidores chilenos. Estamos en una era digital y la información está a nuestro alcance. Han aparecido nuevas exigencias y necesidades, por lo que los emprendimientos deben adaptarse, con el objetivo de no morir.
Éste artículo será diferente a los demás. El objetivo es reflexionar sobre por qué los nuevos consumidores son más desconfiados y cuáles son las posibles causas de éste fenómeno. Te invitamos a conocer los resultados del estudio “Consumer Trust” de Llorente & Cuenca.
Antes de tocar el primer punto, debemos considerar que la confianza es un valor que ya no es abundante. Los consumidores del siglo XXI son más empoderados y tienen diversas exigencias de calidad de los productos que compran. Éste cambio de conducta ha obligado a las grandes empresas modificar los métodos de producción. Además, se vieron obligadas a cambiar sus estándares de transparencia, con el objetivo de evitar las crisis.
¿Cuál es el perfil del nuevo consumidor latinoamericano? Todo se resume en cuatro cambios fundamentales: el aumento de la población urbana, el aumento nunca antes visto del número de hogares unipersonales, los consumidores son de mayor edad y el aumento de la renta de los hogares.
¿Qué está causando el alto empoderamiento en los consumidores? Considerando los movimientos sociodemográficos de América Latina, existen tres tendencias globales que inciden en el cambio conductual de los consumidores de los cuales debemos poner atención:
La realidad para todos los sectores es compleja: Chile es el país con el menor registro de confianza de la región, quedando en último lugar con una calificación de 6,3/10. Es preocupante la desconfianza de los consumidores chilenos. Los sectores analizados por el estudio fueron los siguientes: alimentación y bebidas, automoción, farmacéutico, servicios financieros, retail y telecomunicaciones.
Los factores son variados y depende mucho del contexto de cada país. En el estudio, pueden observarse varias similitudes que se deben considerar. Las empresas deben reforzar la relación de confianza, ya que es el principal motor de crecimiento.
A lo largo de los años, hemos visto cómo varias industrias han ganado una mala reputación en Chile. Uno de los casos más repudiados, ha sido la colusión de las cadenas de farmacias, algo que ha aumentado la desconfianza en ese sector de manera considerable.
En el caso de los servicios financieros, los ciberataques, las clonaciones de las tarjetas de crédito, entre otros modus operandi de los delincuentes, han afectado la confianza al sistema, por lo que es necesario que exista una mayor regulación y reforzar la ciberseguridad, para que los consumidores puedan confiar en los distintos métodos de pago.
Como mencionamos al principio, la confianza es escasa y todo negocio debe cuidarla en éste mundo digital, pues ésta se marchita rápido y no vuelve jamás. Por lo que, si vas a emprender en uno de estos sectores, considera el contexto nacional.
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