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Mucho se ha hablado de la Generación Z como gestores de tendencia durante el confinamiento, pero el último estudio de ADP ResearchInstitute, People at Work 2021, explora el lado más adulto de los nacidos después de 1997, evaluando el impacto financiero que tendrá entre los jóvenes de 18 a 24 años el hecho de enfrentar la inestabilidad laboral justo al comienzo de sus carreras. ¿El hallazgo? El 78% considera que su vida profesional se ha visto afectada y un 41% dice haber perdido su empleo. Ahora, veamos los datos que reporta el estudio sobre la Generación Z en Chile.

Generación Z en Chile: oportunidades y optimismo de trabajo en picada

Los datos que encontramos en People at Work 2021 fue el resultado de un sondeo realizado a más de 32 000 trabajadores de 17 países, cuyos resultados demuestran que las secuelas de una crisis extendida poco más de un año tienen una probabilidad de impacto mayor en la generación más joven de Chile y otros países del mundo, en comparación con profesionales mayores de 55 años.

Además, el estudio reporta que en el grupo de jóvenes que no han perdido su empleo, el 50% afirma que debió asumir responsabilidades adicionales en su trabajo, mientras que un 41% dice haber perdido su trabajo, encontrarse con suspensión de contrato laboral o haber dejado de trabajar voluntariamente a raíz de la pandemia.

Iniciarse en un mercado desbastado por la crisis mundial también ha pegado en el optimismo de los Z. Tanto que solo el 83% de los encuestados afirma tener expectativas en su puesto trabajo sobre los próximos cinco años, además el 34.94% de ellos piensa que, en los próximos tres años, el Covid-19 tendrá un impacto negativo en sus vidas laborales.

Concretamente en Chile, el 78% de los jóvenes entre 18 y 25 años aseguran que su forma de vida ha cambiado o tienen previsto cambiar a raíz de la situación del Covid-19 y el impacto que ha tenido en su vida laboral.

Carreras a prueba de futuro

Aunque ha sido evidente el impacto de la crisis en ellos, los Z también han demostrado la capacidad de descubrir nuevas habilidades dentro de sí. El 36% de los sondeados aseguró haber cambiado de función o asumido nuevas, haciéndolo un 8% más que otras generaciones. Además, el 20% intenta prepararse para explorar otros puestos o sectores de trabajo, mientras que el 30% dice poner empeño en crear contactos dentro de sus organizaciones.

Asimismo, diferentes estudios como “El futuro del trabajo», del Foro Económico Mundial (FEM), ya da claves de las nuevas oportunidades laborales que saldrá para los Z a raíz de otra de las grandes tendencias durante la contingencia: el aumento de lo digital. De acuerdo a esto, esta generación puede empezar a preocuparse por habilidades como:

  1. Pensamiento crítico: Cada vez es más importante tomar decisiones o evaluar situaciones entendiendo el contexto y la realidad del mercado. Tomando en cuenta que no solo importa reducir los conflictos, sino también transformarlos en posibilidades para la empresa.
  2. Inteligencia social: Las personas que tengan habilidades para relacionarse con su entorno de trabajo, comunicar e interactuar adecuadamente promoviendo la interacción, destacarán entre los profesionales.
  3. Creatividad: El trabajo creativo permitirá a la empresa innovar en procesos y modelos durante las diferentes estructuras del negocio, además de adelantarse a la competencia y la generación de valores diferenciales de la organización.
  4. Trabajo en equipo: La capacidad de las personas en trabajar en equipo agilizará aún más los procesos de trabajo en las empresas y ayudará a alcanzar las metas comunes.
  5. Dominio del Big Data: Será indispensable tener la capacidad para traducir grandes cantidades de datos abstractos, comprenderlos y bajarlos a la realidad del negocio.
  6. Enfoque sostenible: La sostenibilidad ambiental o la economía verde son modelos que las industrias implementarán con mayor decisión y ayudará tener a personas con un pensamiento inspirado en estos factores.

Imagen Freepick