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Las redes 5G prometen revolucionar el delivery, o más específicamente, la logística de última milla en Chile. Este elemento que se ha convertido en prioridad para los emprendedores o marcas que pretenden destacar o mantener su permanencia en el mercado, compuesto por consumidores cada vez más exigentes en torno a los tiempos de entrega de sus paquetes.

Chile, el país más avanzado en el despliegue del 5G en América Latina

IDC, empresa que opera principalmente en el sector TIC, reiteró en su más reciente estudio que Chile es el país más avanzado de la región en el despliegue del 5G. De hecho, a solo cuatro meses de su lanzamiento (en diciembre del año pasado) alcanzó 545.323 conexiones. Una cifra que tardó un año en lograrse cuando se trató de las redes 4G.

La inversión del gobierno

El gobierno chileno ha destinado al menos 93.494 millones de pesos (equivalentes a 103 millones de dólares) para garantizar conectividad de última milla en todas las regiones del país, lo cual incluye la instalación de antenas 5G en 366 municipios remotos y una cadena de zonas Wi-Fi gratuitas para los ciudadanos.

Los beneficios de las redes 5G para el delivery

La alta velocidad y baja latencia del 5G al ser combinadas con la computación móvil de borde podría generar grandes beneficios para la gestión de inventarios y almacenes de las empresas, puesto que permitiría una visibilidad más rápida de punta a punta en la cadena de suministro. Esto también reduciría el tiempo para resolver interrupciones o inconvenientes.

Vale destacar que se estima que los nuevos métodos de entrega que se están implementando en la actualidad, como los drones aéreos, crezcan de forma exponencial durante los próximos años.

Desafíos a superar

Estos son algunos de los desafíos que deben superarse para el despliegue de la infraestructura de telecomunicaciones de última milla no solamente en Chile, sino en América Latina.

  • Seguridad

 Se debe tomar en consideración que el riesgo de brechas de seguridad se incrementa a medida que las redes tienen más puntos de entrada. En ese mismo orden de ideas, mientras más datos críticos (o personales) circulen por las redes, se podrían generar más incentivos para que los ciberdelincuentes hackeen el sistema en cuestión.

  • Escasez de cable de fibra óptica

La pandemia de coronavirus provocó un aumento de la demanda de servicios de internet y datos, por lo que el precio de los cables de fibra óptica (que resulta clave para el 5G) se ha duplicado en algunos países del mundo. Esto, evidentemente, podría limitar el avance de determinados gobiernos en el cumplimiento de sus objetivos de conectividad.

  • Legislación sobre gobernanza de internet

Chile sigue estando por detrás de muchos otros países que conforman a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) en cuanto a legislación sobre gobernanza de internet, la cual busca garantizar dos elementos: seguridad y calidad del servicio.

Imagen: Freepik

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