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La telefonía IP ha llegado para quedarse. Cada vez son más las empresas que toman la decisión de contratar este servicio debido a sus múltiples beneficios y ventajas.

El mundo de la tecnología es muy dinámico, en constante cambio y siempre va por oleadas. Cuando llegó el teléfono o internet todo cambió, y en cierta medida con la telefonía IP ha sucedido lo mismo. Este constante cambio genera un clima de competitividad e intentar innovar y avanzar cada día. Los potenciales compradores, de hecho, siempre se decantan por un nuevo producto que por uno que ya está prácticamente obsoleto. Esto es una realidad, así es cómo funciona el sector.

Por ejemplo, aunque todavía se pueden encontrar DVDs en los hogares, bien es cierto que apenas se venden en la actualidad. Este producto tuvo muchísimo éxito en un momento determinado y ahora quedó obsoleto. Posteriormente, los discos duros sustituyeron al DVD adaptándose mejor a las necesidades de los usuarios y usuarias.

Actualmente, en las empresas ocurre exactamente lo mismo que en el ejemplo anterior. En el pasado, durante décadas, el sistema era pagar una alta cantidad de dinero por una línea telefónica. La configuración de la centralita era complicada y era muy común tener que pagar peajes por comprar extensiones.

Ahora todo ha vuelto a cambiar: la telefonía IP es el futuro. Se puede observar como, con el paso del tiempo, ciertas operadoras  apuestan por este sector cada vez con mayor presencia. A continuación, te nombramos algunas de sus ventajas:

Ventajas de la telefonía IP

En primer lugar, al utilizar la conexión a Internet es posible prescindir de líneas adicionales. De esta forma, se ahorra ese coste elevado que suponen dichas líneas. Con esta técnica, se puede ahorrar hasta un 90% del consumo telefónico.

En segundo lugar, existe la posibilidad de realizar llamadas (y también recibirlas) desde el propio ordenador. Además, se puede usar un teléfono IP similar al teléfono ya existente. De esta manera, se ahorra tiempo y al recibir una llamada el ordenador reconoce el contacto a través de la ficha de forma automática.

En tercer lugar, la telefonía IP es muy accesible. Por ese motivo, cualquier persona que forme parte de la empresa puede tener un teléfono IP en casa, conectándose a su banda ancha.

En cuarto lugar, al no ser necesario pasar por centralitas ni operadoras se ahorra mucho tiempo y esfuerzo innecesario. Esta solución nos comunica si una persona está localizable o no.

En quinto lugar, se puede usar la red wifi o también una cuota de datos para las llamadas, tanto hacerlas como recibirlas, a través de la centralita IP. Este punto también es muy útil ya que desde el smartphone se puede conocer qué usuarios/as están operativos/as en cada momento.

Por último, cada vez es más habitual el teletrabajo debido a todas las consecuencias que nos ha dejado lamentablemente el Coronavirus. Ante tal situación, la telefonía IP se adapta perfectamente a un entorno de trabajo online. 

En definitiva, contratar la telefonía IP es apostar por la tecnología del momento y crear un clima de trabajo más productivo y confortable. Ahorrarás tiempo, dinero y esfuerzo innecesario. Ganarás en calidad de vida. ¡Son todo ventajas!