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Multinacionales como Lancome, Ford y Huggies le apuestan a los nanoinfluenciadores, gente del común que promocionan sus productos en Instagram y, según expertos, tienen más credibilidad que cualquier famoso.

La tendencia de los nanoinfluenciadores se está abriendo paso en Chile, las personas con no menos de 800 seguidores y más de 3.000 en Instagram son ahora el objetivo de grandes multinacionales.

Cómo ser un nanoinfluenciador

Parece que para ser parte de este grupo que ahora es tendencia no hace falta un millón de seguidores o un perfil lleno de lujos o extravagancias. Los nanoinfluenciadores se caracterizan por ser personas comunes y corrientes, las cuales son elegidas por medio de una plataforma de búsqueda que utiliza Machine Learning (algoritmo que detecta los posibles nanoinfluenciadores).

Los nano y micro influencers se caracterizan por su cantidad de seguidores. Los primeros tienen hasta 1,000 seguidores, mientras que los segundos van desde 1,000 y hasta 10,000.

Pero a pesar de parecer que su alcance no es significativo, en realidad tras una buena estrategia son clave para un negocio, ya que tienen impacto en gente que busca productos de nicho.

De hecho, según Nielsen, 92% de los productos o servicios que recomienden serán tomados en cuenta por sus seguidores.

Así, la tendencia de los nanoinfluenciadores trata de incorporar una forma de hacer marketing de bajo costo y tradicional, lejos de los influencers que cuestan millones de dólares y más cerca de aquellos que sin un mayor número de seguidores cuentan con bastante credibilidad.

Hacemos marketing con el viejo y conocido “boca a boca, aprovechando las masivas plataformas de redes sociales disponibles, para que se pueda medir exactamente el costo por contacto de nuestras campañas.

La tendencia en multinacionales

Los nanoinfluenciadores están llamando la atención de grandes marcas, pues expertos afirman que muchos famosos carecen de credibilidad ante sus seguidores, mientras que la gente del común genera empatía y confianza.

De acuerdo con Collados, en entrevista con AN,  «el beneficio de trabajar con esta figura es que se puede microsegmentar al máximo nivel y así optimizar el presupuesto para llegar con el contenido exactamente donde la marca lo necesita y no malgastar presupuesto en seguidores que no son del target».

Los que son parte de esta nueva tendencia aseguran que no ganan millones como los famosos influencers, pero reciben como pago productos y servicios de los cuales pueden beneficiarse y contar su experiencia.

Cuáles son las ventajas de los nanoinfluenciadores

La tendencia de los influencers le dio, desde hace poco tiempo, una nueva mirada al marketing en las redes sociales, pues las marcas no tenían la posibilidad de dirigirse hacia un grupo muy específico de espectadores ya que se utilizaban medios de difusión como la televisión o las revistas, con la esperanza de que en la amplia franja del público objetivo lograran llegar a sus mayores clientes potenciales.

Sin embargo, las redes sociales llegaron para darle un vuelco a esa perspectiva y hacer posible que las marcas llegaran a segmentos muy específicos entre sus clientes potenciales.

Pero, como era de esperarse, es una práctica que, debido a la fuerzo que consiguió, resulta costosa para algunas empresas, por ejemplo, Danny Coy- influencer en Instagram- afirmó en conversación con el medio Finanzas Personales que se podría ganar fácilmente de US$2700 a US$4000 al mes haciendo esta labor.

Imagen: Freepick

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