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Ya no puedo Musk
ya no puedo Musk
siempre se repite la misma historia
ya no puedo Musk
ya no puedo Musk
estoy harto de rodar como una noriaaaa
Vivir así es morir, Elon
Por Elon tenemos la redacción partida
por Elon
No quiero de Twitter más movidas
Melancolía

Elon Musk ha dicho que no, que no, que no. Como Amy Winehouse con su Rehab.

Al menos por ahora.

Como content manager de esta revista, he de decir que es terriblemente bastante desconcertante seguir los pasos de la auténtica montaña rusa mental de un genio como Elon Musk. Quizá si algún día su esperadísimo Neuralink se hace realidad todo cobre sentido de golpe ¬¬

La situación es esta: después de un mes entero hablando de la macromegaoperación que la persona más rica del mundo anunció a bombo, platillo y castañuelas, dando por sentando que esto que escribimos el pasado 25 de abril se haría realidad…

«…una jugosa oferta para comprar Twitter por 54,20 dólares por acción, un 54% más de lo que valían hace unos días, cuando empezó sus movimientos sobre la red social comprando el 9,2% de la compañía, y un 38% que la valoración previa a conocerse su oferta, y el 25 de abril Twitter aceptó el trato.

44.000 millones de dólares (poco más de 41.000 millones de euros) es el precio que Musk pagará por Twitter. No está de más recordar que Facebook compró Instagram por mil millones de dólares en 2012 y Whatsapp por 19 mil millones de dólares en 2014 para tener una perspectiva más clara sobre la cantidad que representa la compra de Twitter».

Después de copar los titulares de toda la prensa mundial, de elucubrar sobre las novedades que podría traer la llegada de Musk a Twitter, de resucitar el interés de la gente por esta red social que algunos adoramos y elevar su valor bursátil, ha sorprendido con este tuit:

Es decir, «Acuerdo de Twitter suspendido temporalmente a la espera de detalles que respalden el cálculo de que las cuentas falsas/spam representan menos del 5 % de los usuarios».

Lo cual tiene bastante sentido si lo piensas friamente: ¿quién pagaría una millonada por una red social sin tener claro cuántos de sus más de doscientos millones de usuarios no existen en realidad?¿Sin saber cuántos usuarios van a poder acabar pagando por tu nuevo programa de suscripción?¿Sin saber qué audiencia publicitaria le vas a poder ofrecer a tus anunciantes?

Pero podrías haberlo pensado antes Elon. Esa noticia de Reuters es de hace diez días.

El impacto habría sido el mismo, supongo, pero al menos no habrías generado un acaloradisisisisisímo debate en la propia red social que aspiras a comprar sobre si realmente esto es una excusa para echarte atrás en la compra.

Por ahora, más allá del debate, el impacto en la valoración en bolsa de Twitter ha sido inmediato, con una caída de más del 20% de su valor, antes de la apertura de la bolsa neoyorquina.

Y eso es mucho dinero, Elon.

[Actualización 13/05 14:30] Viendo el berenjenal en el que se había metido y el cataclismo bursátil de la que en teoría, en breve, será su empresa, ha intentado solucionarlo, publicando un escuetísimo, «still committed to acquisition» («todavía comprometido con la compra»).

Más te vale Musk. Musk te vale.

[Seguiremos actualizando la noticia]

 

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