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El término showroom tiene sus orígenes en el ámbito de la moda y hace referencia a una sala de exposición de los artículos. Actualmente, el concepto se ha expandido al área del marketing y más aún al marketing digital, donde ha encontrado una notoria utilidad. En Chile ha comenzado como una nueva tendencia hace no más de un año.

Qué es un Showroom

El showroom es un nuevo recurso enfocado a posibles futuros clientes. Son una suerte de evento donde se muestran las innovaciones de los productos junto a sus ofertas. Esto permite que el potencial cliente pueda ver las características del producto en conjunto con toda la organización que le compete.

En los showroom se suelen realizar actividades, donde los asistentes pueden experimentar en primera persona el uso del producto. Esto permite hacerse un juicio previo a su adquisición. Claramente es un recurso que dentro del marketing corresponde al área del convencimiento final del trato comercial.

El fin principal es potenciar el asesoramiento en el momento de la adquisición y dar los detalles del producto que la persona pueda requerir. De esta manera, la venta mejora en diferentes sentidos.

Para mayor comprensión, estos eventos crean una determinada atmósfera o ambientación, donde el producto se proyecta y se puede experimentar en primera persona. Es una especie de presentación del prototipo. Además, generalmente se aplica a las necesidades de los clientes y se imita lo que el cliente realmente está buscando, parecido a un piloto. Por ejemplo, el cliente puede ver cómo es que se verían los muebles ya instalados en su casa.

Los showroom están en un boom en este momento en el ámbito digital. Se percibe como una de las tendencias fuertes del 2018 en marketing digital en Chile. Se está convierto en algo cada vez más habitual y es su utilidad puede potenciar notoriamente las ventas digitales.

Ventajas evidentes de los showrooms

Las marcas pueden mostrar sus nuevos productos, trabajando el deseo de la adquisición del producto con anticipación. Puede ayudar a los estudios de mercado internos de la empresa. Con ello, se podrá definir con más claridad el producto que el cliente está buscando.

Al incorporar esta estrategia, se reduce el precio de la confección y la fase de prueba de la comercialización. Los precios son menores y de igual manera se cumple el objetivo de proyectar la idea del producto. El mismo showroom permite sacar las conclusiones de éxitos de ventas y ayuda a calcular una demanda estimada.

Además, aporta a la logística para concretar la relación comercial. Esto quiere decir que las personas que asisten a los eventos, pueden ver el producto en primera persona para luego terminar la compra por internet. Se concreta la necesidad de saber cómo es el producto y luego se dan todas las herramientas virtuales para facilitar la compra.

Por último, gracias a internet se pueden conocer todas las informaciones precisas de los productos. De modo que puede repercutir con la reducción del asistente de ventas y aumentar el detalle de información. 

 

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