Las empresas están demostrando un compromiso creciente con la sostenibilidad en Chile, incorporando prácticas más responsables en sus operaciones. Sin embargo, a pesar de reconocer las oportunidades que esto representa, enfrentan el desafío de integrarlas dentro de sus estrategias de marketing. Esta fragmentación entre departamentos podría dificultar la creación de mensajes auténticos y coherentes que resuenen con los consumidores actuales, quienes son más exigentes.
En 2018, Lacoste lanzó una campaña llamada “Save Our Species” en alianza con la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN). La misma se basó en la sustitución del cocodrilo de su logo por el de 10 especies en peligro de extinción dentro de una cantidad determinada de polos en venta. Las ganancias obtenidas fueron donadas para lograr su conservación.
¿Qué obtuvo la marca con esta acción? Un aumento de clientes de 76 % y más de 1 millón de reacciones en las publicaciones realizadas en sus principales redes sociales.
En 2021, Corona encabezó “Plastic Fishing Tournament”, una especie de torneo de pesca de plásticos en el océano. En total, participaron 80 pescadores, quienes lograron retirar 3 toneladas de desechos vinculados a dicho material.
Todo esto tuvo una cobertura mediática significativa, que incluyó una amplia difusión en las redes sociales.
Un poco más reciente, en 2023, el Inter Miami unió fuerzas con (Re)Boot para crear “upcycling deportivo”; una iniciativa enfocada en la moda circular, ya que se crearon prendas deportivas a partir de materiales reciclados que fueron utilizadas por los miembros de su academia de entrenamiento y, posteriormente, puestas en venta.
Como en los casos anteriores, ambas marcas lograron un impacto positivo en la percepción pública.
Apple no podía quedarse fuera de este listado. Con su programa “Trade In Program”, que lleva años funcionando, ha logrado reducir residuos electrónicos y fomentar la economía circular. ¿En qué se basa el mismo? En entregar dispositivos electrónicos viejos (de la marca) como parte de pago para obtener piezas más nuevas. Ha tenido buena receptividad tanto en Estados Unidos, como en el resto de los países donde tiene presencia.
Con un enfoque más actual, Microsoft encabeza “AI for the Planet”, una campaña que utiliza la inteligencia artificial (IA) para resolver problemas ambientales, por ejemplo sobre cómo gestionar los recursos naturales o reducir las emisiones de carbono, mientras educa a las personas sobre el potencial de esta tecnología.
Actores de diversos sectores se han sentido motivados por su trabajo, poniéndose a su disposición para futuras colaboraciones al respecto.
No es la primera vez que se detecta que la sostenibilidad influye (directa e indirectamente) en la forma en la que se percibe una marca, o sobre el comportamiento de compra de productos o servicios. De hecho, a día de hoy, un porcentaje importante de los habitantes de Chile declaran estar dispuestos a pagar más por una oferta en la relación a éstos que sea más sustentable.
En ese mismo orden de ideas, hay otros factores que deberían ser tomados en consideración:
Imagen: Freepik
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