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El Covid – 19 supuso una dura prueba para startups chilenas que no estaban preparados para enfrentar los retos en materia económica y empresarial impuestos por la pandemia. Para adaptarse a la nueva realidad, sus inversionistas sugirieron activar el “modo de guerra” y aplicar recortes de gastos, salarios, empleados e incluso cambiar sus modelos de negocio con el fin de garantizar sus supervivencias. 

La poca prevención de las empresas emergentes no solo se evidenció en territorio chileno, más de 200 startups de Alemania, Argentina, Brasil, Colombia, España, Perú, México. Chile y Reino Unido, participantes en el estudio de Wayra España; afirmaron ver sobrepasadas sus capacidades para dar pelea en esta coyuntura, mientras que el 20% de emprendedores encuestados cree que sus proyectos no sobrevivirán. 

Sin embargo, frente al desalentador panorama, muchos negocios latinoamericanos han decidido que la clave de todo está en reinventarse, y así encontrar bombas de oxígeno que ayuden prolongar su actividad en el mercado. Como prueba absoluta traemos la historia de Gympass y algunos datos de valor. 

Así se renuevan startups chilenas y latinoamericanos en época de crisis

Comenzamos con la historia de Gympass, una startup de Sao Paulo nacida hace ocho años, cuya tecnología constituyó uno de los crecimientos más rápidos en América Latina. Lo que prometía era bastante simple: facilitar el acceso a gimnasios para empleados corporativos

Para ello, firmó contratos con 2.000 compañías, lo que permitió a sus empleados el acceso a 53.000 gimnasios en 14 países, incluyendo Chile. El éxito fue inmediato y su crecimiento inevitable, todo iba bien hasta que se instaló el coronavirus y la vida pública cerró, girando su suerte de la noche a la mañana.

La situación fue identificada de inmediato como “código rojo” por Leandro Caldeira, director ejecutivo de la compañía para América Latina, quien pensó que la mejor forma de sobrellevar el declive era creando una plataforma para que los gimnasios pudiesen ofrecer clases en línea.

Aunque acertada, la idea no es única. Las estadísticas de Wayra afirman que uno de cada cuatro startups considera que el escenario actual contribuye positivamente a acelerar el proceso de digitalización. Por ende, recurrir a plataformas digitales para reinventarse siempre será una buena opción. 

Por su parte, las nuevas empresas de los sectores más afectados recurren a otras formas de cambiar su mecánica de trabajo.

Como el caso de Urbvan, un servicio de transporte con operación en la Ciudad de México que se innovó tras decretarse el confinamiento. Ahora, la compañía se enfoca en la entrega de alimentos y equipos médicos, además facilitar el traslado del personal de hospitales y otras industrias esenciales, recuperando la actividad de 200 vehículos. 

Mientras que en Colombia, la cadena hotelera más grande en ese país Ayenda, reorientó su modelo de negocio hacia un servicio de alimentos, con el fin de utilizar las cocinas de algunos de sus hoteles, desplegados en 140 ubicaciones y cerrados temporalmente. 

Según Wayra, el 59% de las startups no solo se reinventan sino que además lideran acciones orientadas a generar un impacto positivo durante la crisis.  

Inversionistas sugieren recortar gastos y tomar medidas rápidas para preservar fondos

En el 2019, los inversionistas dedicaron US$ 4.600 millones de capital de riesgo a las nuevas empresas latinoamericanas, esto según la Asociación de Inversión de Capital Privado en América Latina. Ahora que la economía cerró y los gobiernos imponen cuarentenas, les sugieren que recorten personal, reduzcan costos y piensen en cambiar sus modelos de negocio

Tal como lo hizo Gympass con su programa en línea lanzado en solo tres meses. Su plataforma permite que sus miembros accedan a 50.000 clases online, aplicaciones de salud y terapia por web. Lo que ayudó a limitar la cantidad de cancelaciones en sus contratos. 

La acción de Gympass para frenar su declive fue inteligente y es la misma que recomiendan los inversionistas para todos los startups chilenas y latinoamericanas, al decir que que tomen medidas rápidas para preservar sus fondos.

Kaszek Ventures, uno de los mayores inversionistas de riesgo de la región, alertó en marzo sobre la ardua batalla que enfrentaría su cartera de clientes (compuesta por 40 compañías) tras la crisis por Covid -19, desde entonces ha visto caer los ingresos de las empresas en las que tiene participaciones de hasta 30%.

“Para sobrevivir hay que ser principalmente frugal y defender el dinero en efectivo. No todas lo lograrán, pero con suerte la mayoría saldrá adelante y terminaremos creando grandes compañías», expresó Hernan Kazah, cofundador y socio gerente de Kaszek.

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