Cuando un eCommerce o una PyME comienza a contratar personas, una de las primeras preguntas que aparece es cuánto recibirá realmente cada colaborador y cuánto deberá considerar el negocio dentro de sus costos. La respuesta no está únicamente en el sueldo pactado, ya que el monto establecido en el contrato y el dinero que finalmente llega a la cuenta bancaria corresponden a conceptos diferentes.
De acuerdo con información de Buk, la diferencia entre el sueldo bruto y el sueldo líquido puede llegar a entre 17% y 20%, dependiendo de factores como la AFP y la isapre de cada trabajador. Entender esta distinción es especialmente relevante para quienes comienzan a gestionar sus propias remuneraciones de PyMEs y todavía no cuentan con un área de recursos humanos dedicada.
El sueldo bruto corresponde al monto establecido antes de aplicar los descuentos legales que debe asumir el trabajador. Es una de las cifras que debe considerarse al momento de establecer las condiciones de una contratación, pero no necesariamente representa el dinero que la persona recibirá cada mes.
El sueldo líquido, en cambio, es el monto que finalmente recibe el trabajador después de aplicar los descuentos correspondientes.
Por eso, cuando una empresa comunica una remuneración, es importante dejar claro a qué monto se está haciendo referencia. Confundir ambos conceptos puede generar expectativas equivocadas tanto para quien contrata como para quien se incorpora al equipo.
La diferencia entre ambos depende de las cotizaciones y otras variables asociadas a cada trabajador; según los datos entregados por Buk, puede situarse aproximadamente entre 17% y 20%, aunque no existe un porcentaje único que pueda aplicarse a todos los casos.
Entre los principales descuentos obligatorios se encuentran las cotizaciones previsionales, salud y seguro de cesantía. Algunos de los porcentajes que intervienen en este cálculo son:
Estos descuentos hacen que el monto líquido sea menor al sueldo bruto establecido inicialmente.
Para un emprendedor que está comenzando a contratar personas en Chile, conocer estos conceptos también permite tener una visión más clara de los costos asociados a la incorporación de un nuevo colaborador y evitar confusiones al preparar las liquidaciones.
Otro punto que puede complicar el cálculo, especialmente para quienes realizan por primera vez una liquidación de sueldos para un eCommerce, es distinguir entre sueldo imponible y sueldo tributable.
Aunque ambos conceptos están relacionados con la remuneración, no necesariamente consideran los mismos elementos. Algunos bonos y beneficios pueden incluirse en uno y no en el otro.
Esto significa que no siempre basta con tomar el sueldo pactado y aplicar un porcentaje fijo de descuento para conocer el monto final. Las características de la remuneración de cada trabajador pueden modificar el resultado.
Para los negocios pequeños que todavía gestionan su nómina de manera interna, tener identificados estos conceptos puede ayudar a reducir errores y a entender mejor qué hay detrás de cada liquidación.
La forma más sencilla de aproximarse al cálculo es partir del sueldo bruto y revisar los descuentos que corresponden a cada trabajador. Sin embargo, como las variables pueden cambiar según la situación previsional y de salud de la persona, hacerlo manualmente puede resultar más complejo de lo que parece.
En este punto, una calculadora de sueldo líquido puede servir como herramienta de apoyo para estimar cuánto recibirá un trabajador después de aplicar los descuentos correspondientes.
Esto no significa que el cálculo pueda reducirse siempre a una operación estándar, al contrario; conocer qué elementos intervienen permite interpretar correctamente el resultado y detectar posibles diferencias antes de preparar una liquidación definitiva.
Para un eCommerce en crecimiento, contar con esta referencia también puede ser útil al momento de planificar nuevas contrataciones y conversar con potenciales colaboradores sobre sus condiciones salariales.
Cuando la gestión de remuneraciones se realiza internamente y sin experiencia especializada, existen varios puntos en los que pueden producirse errores.
Según Buk, entre los problemas más habituales se encuentran no considerar todos los conceptos imponibles, calcular incorrectamente el descuento de salud en planes Isapre y no actualizar el sueldo base cuando existen reajustes.
Estos errores pueden parecer menores, pero una liquidación incorrecta puede generar diferencias que posteriormente deben ser corregidas.
Por eso, antes de cerrar una liquidación, es importante revisar que todos los componentes de la remuneración hayan sido considerados y que la información utilizada para realizar los descuentos esté actualizada.
La gestión de remuneraciones no es solamente una cuestión administrativa. Las empresas tienen obligaciones que deben cumplir al momento de pagar y liquidar los sueldos de sus trabajadores.
De acuerdo con la información, las empresas que no calculan correctamente sus liquidaciones pueden enfrentarse a reclamos, correcciones administrativas y multas de la Dirección del Trabajo.
Para una PyME o un eCommerce pequeño, este tipo de situaciones puede representar una carga adicional de tiempo y recursos. Por eso, establecer un proceso ordenado para revisar las remuneraciones resulta especialmente importante a medida que el equipo comienza a crecer.
La diferencia entre sueldo bruto y líquido en Chile puede parecer un detalle administrativo al momento de realizar la primera contratación, pero tiene implicaciones tanto para el trabajador como para el negocio.
Comprender qué se descuenta, por qué el porcentaje puede variar y qué conceptos deben considerarse permite tener conversaciones más claras sobre las condiciones laborales y realizar una mejor planificación de los costos asociados al equipo.
Para los emprendedores que están dando sus primeros pasos en la gestión de remuneraciones de pymes, la recomendación es no asumir que existe una fórmula idéntica para todos los trabajadores. Revisar las características de cada caso y apoyarse en herramientas de cálculo puede facilitar el proceso y reducir el margen de error.
En un negocio que crece y comienza a sumar colaboradores, entender estos conceptos deja de ser una tarea exclusivamente administrativa: también se convierte en parte de la planificación necesaria para contratar de manera responsable y mantener en orden la operación.
Imagen: Nano Banana 2
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