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La historia de Travis Kalanick está llena de altos y bajos, habiéndose visto contra las cuerdas en más de una ocasión. Considerado por muchos como temerario, arrogante y problemático, el fundador de Uber no se conforma con un no como respuesta. Su perseverancia le llevó a crear la aplicación que puso en jaque a los taxistas de medio mundo. Pero, antes de ello, Kalanick creó otras startups que no tuvieron tanto éxito.

Los controvertidos inicios de Travis Kalanick

Travis Kalanick se crió en un suburbio de las afueras de Los Ángeles llamado Northridge, y desde bien pequeño comenzó a tener inquietudes por el emprendimiento. De niño quería ser espía, pero esta idea pasó a un segundo plano para seguir los pasos de su madre, quien era directora de publicidad del periódico LA Daily News. Así que, Kalanick se convirtió en comercial, siendo su primer trabajo de vendedor de cuchillos a puerta fría.

De ahí pasó a la Universidad, donde estudiaría ingeniería informática, aunque nunca llegó a terminarla. Inquieto por naturaleza, Travis Kalanick dejó la carrera en 1998 y junto a sus compañeros Michael Todd y Vince Busam fundó la que sería su primera startup: un motor de búsqueda llamado Scour.

Ayudado por amigos y familiares, el proyecto comenzó a ver la luz, sin embargo, cuando comenzaba a ser conocido, varias compañías de entretenimiento le impusieron una demanda de 250.000 millones de dólares por saltarse derechos de autor, lo que, como era imposible de asumir, obligó a Kalanick a declarar la empresa en bancarrota y volver a casa de sus padres.

No obstante, Travis Kalanick siguió hacia adelante y no tardó en fundar una nueva startup, creando en 2001 una empresa de software denominada RedSwoosh. Pero no alcanzó buenos resultados, y Kalanick volvió a caer. Esta vez se enfrentó a la justicia por no retener impuestos a sus empleados, a la par que fracasaba su salida a Bolsa, que coincidió con el atentado a las Torres Gemelas. Así que, vista la “mala suerte”, Kalanick decidió vender la empresa en 2007 por 19 millones de dólares.

Claro está, con esta cifra, Kalanick ya se había convertido en millonario, y decidió tomarse un año sabático viajando por el mundo: Australia, Japón, Grecia, España…

El origen de la era Uber

Como millonario, Travis Kalanick siempre ha sido conocido por sus excentricidades y por su ambición. En su mansión recibía a jóvenes que buscaban financiación para sus ideas, pero, finalmente, la idea de éxito se le ocurrió a él.

Todo se resume a dos hechos acontecidos en 2008. Travis Kalanick y Garrett Camp (cofundador de Uber) asistían a LeWeb, un evento tecnológico en París donde escucharon la idea de reducir gastos en transporte al compartir vehículo con otras personas. Más tarde, ambos intentaron conseguir un taxi de vuelta, pero no tuvieron éxito. En ese momento surgió la idea de crear un medio de transporte que se solicite simplemente pulsando un botón. Y de la mezcla de ambos conceptos dio inicio la historia de Uber en 2009.

Para llevar la idea a cabo, Kalanick se asoció con otros emprendedores como Oscar Salazar y Conrad Whelan. Primero bautizada como UberCab, se trataba de una app para móviles Android que reducía los inconvenientes de pedir un taxi y elegir un conductor, enviándote al coche con chófer que más cerca estuviese de ti. Durante su primer año, la compañía se enfocó en ofrecer vehículos premium en algunas áreas de San Francisco. Pero esto no tardó en cambiar.

Uber fue evolucionando con el paso de los años, obtuvo el respaldo de inversores como Google, Goldman Sach o el dueño de Amazon, alcanzó grandes cifras y llevó a Kalanick a ser uno de los hombres más ricos del mundo. Pero el magnate cayó por sus propias acciones.

Kalanick deja su puesto como CEO de Uber envuelto en escándalos

En 2017 las denuncias del personal se acumulaban en las oficinas de Uber. En estas más de 200 se denunciaba desde discriminación hasta acosos sexual, conductas poco profesionales y bullying.

Pero la vergonzosa situación de la compañía trascendía a lo público cuando Susan Fowler, exingeniera de software en Uber, publicaba en su blog cómo había sido su paso por la empresa, los motivos de su marcha y la indignante situación de desigualdad, sexismo y acoso que imperaba en ella y contra la que Fowler había tratado de luchar sin éxito.

En 2017, Kalanick abandonaba el puesto de CEO de Uber tras la apertura de diversas investigaciones por la denuncia de varias empleadas hacia la compañía por discriminación sexual y laboral. El empresario fue acusado de ignorar deliberadamente los informes que recogían los casos de acoso sexual en Uber.

Sin embargo, cabe destacar el magnate mantuvo su puesto en el consejo de administración hasta 2019, cuando decidió vender las acciones que le quedaban, ganando más de 2.500M$, para enfocarse en nuevos negocios.

Como curiosidad, en 2022 se lanzó la serie Super Pumped, la cual recrea desde la creación de la empresa hasta la salida de Kalanick. Esto lo hace basándose en el libro “Super Pumped: The Battle for Uber” del periodista de The New York Times Mike Isaac. El magnate se negó a participar en ella.

Nuevos negocios

Conociendo el carácter de Kalanick y su facilidad para iniciar nuevos proyectos, estaba claro que, tras su salida de Uber, no tardaría en invertir en una nueva idea. Así, en 2018 puso en marcha un fondo de riesgo que bautizó como 10100 (pronunciado “ten one hundred”) y cuyo objetivo era apostar por invertir en el mercado inmobiliario, el eCommerce y la innovación emergente en mercados tecnológicos de rápido crecimiento, como el caso de China o India.

Actualmente, Kalanick es el CEO de la empresa City Storage Systems. Esta se basa en la remodelación de activos inmobiliarios en dificultades (negocios en quiebra, almacenes abandonados, restaurantes cerrados, etc.) y sirve como matriz de Cloud Kitchen, una compañía que alquila cocinas, ofertándolas a empresas de delivery.

En 2021 City Storage Systems levantó 850 millones de dólares en una operación en la que participaron inversores como Microsoft, obteniendo una valoración en 15.000 millones de dólares.

De acuerdo con datos arrojados por Forbes, actualmente el patrimonio de Travis Kalanick asciende a 3.600 millones de dólares y ocupa el puesto 864 en la lista de las personas más ricas del mundo.

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