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El ecosistema de startups en Latinoamérica se mantiene floreciendo a ritmo activo por lo que cada vez surgen más emprendimientos con propuestas tecnológicas que facilitan la vida de los consumidores en todas partes, sin embargo no todas las empresas son vistas por los grandes inversionistas y solo algunas se vuelven tan valiosas como para alcanzar la denominación de unicornios, aquellas con una valoración por encima de los 1.000 millones de dólares.

Actualmente los inversores están cazando más que todo a los potenciales unicornios o ya unicornios para invertir en ellos pero no todas las empresas valiosas se pueden llamar de esta forma y en el boom de las startups también han surgido otras alternativas de negocios que pueden resultar muy atractivos para inversiones o ser valiosos para la economía local, estos son las cebras y los camellos.

La inversión en unicornios no es la única alternativa en el mercado de posibilidades

En un comunicado de Lumen, citando cifras de CB Insights indican que hay 26 startups latinoamericanas que han alcanzado el sueño de ser clasificadas como unicornios. A nivel global más de 654 empresas se volvieron unicornios con una valuación acumulada de 2.147 billones de dólares, Estados Unidos y China acaparan el 73% del total. Entre los representantes latinoamericanos se encuentran los gigantes MercadoLibre, Nubank, Rappi o Despegar.com y la chilena NotCo, recién denominada, las cuales son apenas una minoría entre tantas posibilidades que hay dentro del «zoologico» de las startups.

Pero no todas las compañías apreciables tienen una valoración tan alta porque quizás no han recibido la inversión que las lleve a ese nivel y parece que se está midiendo a los negocios más valiosos por su habilidad de conseguir capital de riesgo que por su gestión. Lo que, si bien tiene sentido, puede no ser el único factor que interviene en el nivel de éxito, ni tampoco es exactamente un sinónimo de que sea un buen negocio.

De acuerdo a Pablo Yañez, VP de Producto Datos de Lumen LATAM, el hecho de que un fundador haya convencido a los inversores de invertir, no significa que pueda gestionar un buen negocio. Es a partir de aquí que se evidencia la necesidad de impulsar a otros tipos de nuevos proyectos, más equilibrados y de largo plazo, es decir, promover la aparición de nuevas empresas como “camellos”  o “cebras”.

Por ello antes de seguir es mejor definir este tipo de empresas que se perfilan como potencialmente interesantes y que crecen no tan rápido pero sí quizás más firme o fuerte que las más valiosas.

Qué son las startups cebras y las startups camellos

Más allá de los míticos animales que conocemos y a los que miles de emprendedores le hacen su apuesta cuando entran en el mundo empresarial, hay otras estrategias y filosofías de empresa que pueden ser importantes y valiosas para la generación de un ecosistema prometedor en nuestro país y la región. Por ello definimos las nuevas versiones de especies que se consideran actualmente:

Las startups cebras

Una definición de las startups cebras son las empresas que buscan crecer, generar beneficios a sus accionistas y ser rentables, mientras que no están aisladas o separadas de lo que pasa en el mundo que las rodea, al contrario se hacen tan parte que quieren resolver lo que pasa en él.

Este tipo de empresa es una parte interesada en resolver problemas reales y profundos y reparar sistemas sociales existentes, es decir son empresas blancas y negras, por ello lo de su similitud con las cebras.

Un ejemplo es el de la startup chilena Protera que está desarrollando productos basados en proteínas naturales que extienden la vida útil de la comida sin utilizar conservantes químicos y reemplazan aceites de palma o grasas saturadas con aceites más saludables basados en vegetales, todo esto con recursos tecnológicos como la inteligencia artificial.

Las startups camellos

Aparte de las cebras, están las startups camellos, que son las guerreras que recibieron esta denominación tras el periodo más difícil de pandemia por haber sobrevivido a ella. Estas son definidas como el tipo de bestia (empresa) que es capaz de sobrevivir sin agua por largos periodos de tiempo, es decir sin recibir financiamiento o sustento. Son empresas emergentes resilientes, que se adaptan a lo que tienen y establecieron una relación equilibrada entre su crecimiento y su flujo de ingresos desde su creación para priorizar la sostenibilidad y lo que hacen es gestionar muy bien los recursos para sobrevivir sin sustento por meses.

La startup brasileña Bxblue es un ejemplo de esto ya que su función se centra en ofrecerle a las personas la opción de comparar préstamos consignados de bancos para obtener uno en menos tiempo posible. Esta empresa surgió en 2017 y hasta lograr su primera conexión con Banco do Brasil, generó ingresos trabajando manualmente, al concretar por detrás los contratos de los usuarios que llegaban a su web.

Impulsar otras empresas más allá de los unicornios es importante para el desarrollo de la región

Como bien se sabe la vida de los emprendimientos puede ser muy corta por múltiples factores que las llevan a fracasar. De acuerdo a un estudio de Failure Institute la esperanza de vida de una nueva empresa ronda entre 1 a 3 años, siendo principalmente la planeación estratégica y la financiera las que hacen que no atraviesen el valle de la muerte. De hecho 1 de cada 10 emprendimientos no cruza este famoso valle, lo que hace más lógico ver hacia las empresas cebras y camellos.

Lo importante aparte de la abundante creación de empresas en un país es también el mantenimiento de estas y es por lo que Yañez considera que “las iniciativas como Camellos y Cebras, sumados a la fuerte influencia y manejo de tecnología de dichas empresas, van en el camino correcto a la hora de crear condiciones prósperas para nuestra región”.