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Amazon es una empresa inmensa, cuyo negocio incluye áreas tan diversas como el eCommerce/marketplace, la publicidad, la logística, el hardware, el streaming de vídeo y música o las redes sociales. Pero esas áreas de negocio se incluye una que, siendo menos conocida para el público en general, tiene una relevancia extrema para la empresa, y para otras miles de empresas en todo el mundo. ¿Conoces Amazon Web Services?

El inmenso poder de Amazon Web Services en el mercado digital actual

Amazon Web Services (AWS), lanzado en 2006, es un proveedor de servicios en la nube, que ofrece desde tecnologías de infraestructura como cómputo, almacenamiento y gestión de bases de datos hasta tecnologías emergentes como aprendizaje automático e inteligencia artificial. Esto hace que llevar las aplicaciones existentes a la nube sea más rápido, fácil y rentable y permite crear casi cualquier cosa que se pueda imaginar.

AWS provee de servicios de alojamiento y computación en la nube a más de un millón de empresas en el mundo, incluidas algunas de las más grandes y muchas de las webs más visitadas del mundo dependen de ella para funcionar correctamente como puede ser la misma Amazon, Disney+, Tinder, Netflix, etc.  Por lo tanto, una caída de sus servidores puede provocar serios inconvenientes al panorama de negocio digital global, desestabilizando no solo las gestiones internas de Amazon, sino también las funciones de cientos de herramientas y sitios web, que pueden afectar igualmente la estabilidad del ecosistema digital. Actualmente Amazon Web Services controla alrededor de un tercio del mercado global de la nube, muy alejado de su próximo competidor más cercano, Azure de Microsoft y Google Cloud.

Este ingente volumen de clientes supuso unos ingresos netos de $386.1 millones para Amazon durante el ejercicio de 2020, unos €342.5 millones. Una cifra que además le posiciona como uno de los productos más rentables para la compañía generando más de la mitad de sus beneficios.

El problema de la dependencia global a AWS

Como decíamos, esta popularidad de AWS en todo el mundo hace que cualquier clase de imprevisto sea sustancialmente peligroso para el correcto desarrollo de las funciones de numerosas webs de todo el mundo. Algo que se pudo comprobar la semana pasada, con la interrupción de 6 horas de los servicios de AWS.

Este 11 de diciembre el proveedor de servicios en la nube de Amazon sufrió una interrupción que paralizó algunas de las gestiones de la compañía en distintos puntos de Estados Unidos. La misma duró aproximadamente 6 horas, y afectó en igual medida una serie de sitios web, aplicaciones y herramientas digitales asociadas a esta plataforma. Entre los afectados contamos con productos inteligentes como roombas, asistentes de hogar, sistemas de seguridad, etc. De acuerdo con las declaraciones de la compañía, esta situación fue provocada por un error en un proceso automatizado.

«Una actividad automatizada para escalar la capacidad de uno de los servicios de AWS alojados en la red principal de AWS desencadenó un comportamiento inesperado de un gran número de clientes dentro de la red interna. Esto dio lugar a una gran oleada de actividad de conexión que sobrecargó los dispositivos de red entre la red interna y la red principal de AWS, dando lugar a retrasos para la comunicación entre estas redes».

Según el reporte levantado por la compañía, esta caída afectó incluso la capacidad del equipo de Amazon de ubicar cuál era el fallo del sistema en el momento. Esto debido a que las herramientas de monitorización y controles internos de primera mano se encontraban igualmente sufriendo los estragos de la caída.

A raíz de esto la compañía ha afirmado que planea lanzar una nueva versión de su Service Health Dashboard, su página en la que informa del estatus del servicio, con la intención de facilitar el rastreo de futuros problemas. Además de ofrecer a los clientes un medio para recibir actualizaciones más oportunas sobre el estado del servicio.

Imagen: Depositphotos

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