A Google no le gustan los secuestros. Por lo que sea. Ni siquiera los que tienen que ver con la experiencia de navegación online.
Especialmente con los que tienen que ver con la experiencia de navegación online.
Así que a partir del mes de junio, las webs que secuestren a sus usuarios serán penalizadas. Más concretamente, aquellas que secuestren al botón de retroceso
Vamos a darle un poco de sentido a todo esto.
Con el “secuestro del botón de retroceso”, Google se refiere a ese mecanismo tan-tan incómodo que todos nos hemos encontrado alguna vez mientras navegamos, y que impide que puedas volver atrás, a la página anterior (normalmente a la página de resultados de Google), haciendo clic en la flecha de retroceso de tu navegador.
Las modalidades de secuestro son múltiples, pero las más comunes son:
Google está en contra, como es lógico, de este tipo de “secuestros” porque va en contra de una buena experiencia de usuario, algo que está grabado en piedra en todas sus directrices. En sus propias palabras, “el secuestro del botón de retroceso interfiere con la funcionalidad del navegador, interrumpe la experiencia de usuario esperada y genera frustración. Los usuarios reportan sentirse manipulados y, en consecuencia, menos dispuestos a visitar sitios desconocidos”.
Pero, ¿por qué actúa ahora y no antes? Personalmente, diría que este tipo de prácticas existen desde hace años y que, incluso, eran más comunes antes que ahora. Ante esto, Google explica simplemente que ha observado un aumento de este tipo de comportamientos, que considera una violación explícita de su política de prácticas maliciosas.
Si eres de los que utilizan este tipo de prácticas, lo primero que te diré es que me gustaría que nos explicaras por qué lo haces y qué resultados te ha dado, puedes contárnoslo en comentarios.
Lo segundo es, básicamente, que dejes de hacerlo. Por un lado porque es de las situaciones más molestas que te puedes encontrar navegando, y por otro porque, como decíamos, Google comenzará a penalizarlas a partir del 15 de junio de 2026. En concreto, podrías enfrentarte a las temidas acciones manuales o penalizaciones automáticas, afectando gravemente a tu posicionamiento en los resultados de búsqueda de Google.
En cualquier caso, puede haber casos en los que el secuestro sea… digamos… involuntario. La propia Google explica que “algunos casos de manipulación del botón de retroceso pueden tener su origen en las bibliotecas o la plataforma publicitaria del sitio. Recomendamos a los propietarios de sitios web que revisen minuciosamente su implementación técnica y eliminen o deshabiliten cualquier código, importación o configuración responsable de dicha manipulación, para garantizar una experiencia útil y transparente para los usuarios”.
Quedas avisado. Si no quieres que tu tráfico caiga en picada este verano, mejor deja que tus usuarios se vayan cuando ellos quieran. Al fin y al cabo, si alguien tiene que pelearse con el botón de “atrás” para salir de tu web, es que algo estás haciendo mal.
Imagen: Gemini
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